Gracias a la Crisis

Gracias a la crisis, que me ha dado tanto...

No hay nada como una crisis para descubrir claramente lo que está sucediendo en el lado oscuro y que a través del mecanismo del deseo satisfecho, se nos tiene vedado. Pero cuando el deseo deja de ser satisfecho, cuando empiezas a pasar calamidades, cuando te ves desnudo ante este gigante, un sistema que te arrasa, es cuando empiezas a ver. Eras ciego pero ahora ves.

Es triste, pero a veces, uno no descubre quiénes son sus verdaderos amigos, hasta que vienen dificultades... ¡Cuántas veces habré oído eso! Gente que descubre que, personas que parecían amigos, sólo estaban ahí en los buenos tiempos… Pues con otros temas ocurre lo mismo.

La política es igual. Nadie se quejaba mucho, hasta que vinieron los malos tiempos y de repente ya no tienes ni un amigo. Ya nadie se preocupa por tí. Si te desahucian, búscate la vida. Si pierdes el empleo, igual. Si tienes un empleo precario donde te explotan y te sientes peor que un preso en su celda, a nadie le importa y nadie va a hacer nada para defenderte de esa situación. Y probablemente, escucharás esa frase tan manida últimamente de: “Por lo menos tienes trabajo”. ¡Fijáos hasta dónde ha llegado nuestra mediocridad o nuestra resignación!

Pero ahora sabemos mucho de la verdad. Ahora nos hemos enterado ya claramente y en carne propia (ya se sabe, gracias al refranero español: "nadie escarmienta en cabeza ajena"), de hacia dónde nos quieren llevar. Supongo que algunos ya lo sabían… Pero tengo la impresión de que en el fondo, a todos nos han pillado por sorpresa muchas cosas.

De repente una mañana te despiertas del sueño y te das cuenta de algo que siempre estuvo delante de tus ojos, pero que no veías. Resulta que el problema más serio de nuestra civilización occidental, es que hemos preferido las cosas a las personas. Es una cuestión de valores y prioridades.

Las personas se han convertido en cosas, en productos. Ya no se nos valora. ¿Para qué servimos, si no producimos nada? ¿Para qué sirven los ancianos? ¿Para qué sirven los parados? ¿Para qué sirven los ninis? Pero las personas que producen a la manera que el sistema busca, esas sirven. Y mientras sirven, se usan hasta que dejan de servir. Pero no nos engañemos; muchos aún se sienten muy útiles, pero puede llegar el día de su propia crisis y descubrir que están en tierras, tan movedizas, que cualquier soplo de viento les hundirá en el barro cenagoso del páramo.

Vamos a hablar de los Estados Nación. Se supone que el Estado está constituido por territorio, población y soberanía o poder. Si es un estado democrático, la soberanía es popular (o eso dicen).¿Cuáles son las funciones del Estado? Obviamente depende del tipo de Estado. Seguramente un Estado islámico, tenga funciones diferentes a las de un Estado occidental aparentemente democrático. Pero en general, las funciones del Estado son las de organizar la vida social de su población, gestionar correctamente los recursos y, si es un Estado Social y Democrático de Derecho, su función es procurar el bienestar de su población a través de la intervención en los asuntos económicos, sociales y políticos. Debe proteger al ciudadano; dejarle vivir libremente y procurar su bienestar. Que la persona evolucione y se desarrolle libremente como individuo. Respetar su dignidad, ya sabéis, eso que pone en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Procurar la paz, y toda una serie de valores muy bonitos que vienen descritos en la mayoría de las Constituciones democráticas y liberales de nuestra era.

La verdad es que visto lo visto, estos valores tan bonitos no se cumplen en su mayoría, porque desde que AHORA VEMOS, nos hemos dado cuenta de que ya las personas y su bienestar no son lo primero en los fines del Estado, lo son las POSESIONES, la propiedad, las cosas, el dinero, agradar a los mercados, estos nuevos dioses laicos.
.
El Estado se ha convertido en el mayor defensor del dinero de algunos. Es más importante pagar una deuda de una cantidad probablemente lograda injustamente (mírese ahora todo lo que sale a la luz de la lista Falciani, para tener una idea de todo lo que habrá que aun no ha emergido) a través de amiguismos, contactos, favores, privilegios, preferencias, estar en posiciones superiores, cumplir con todo esto es mucho más importante para el Estado que pagar la deuda a los ciudadanos a los que les debemos su dignidad robada a través de nuestras políticas injustas y desiguales disfrazadas de justicia e igualdad.

Mirando la lista es que me enerv... Supongo que no soy la única (hablo de esta lista por poner un ejemplo, ya que hay otras ya conocidas iguales o peores). Estos personajes además de lo mucho que ganan a través de sus posiciones ventajosas en este sistema económico, político y social (y a mí que no me cuenten milongas de que son personas especiales, más válidas, más inteligentes o lo que sea porque hay cientos de miles ahí que lo son más  o igual pero no tuvieron la suerte o el privilegio  de estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado o de tener los contactos adecuados) se permiten el lujo de no tributar lo que deben al Estado del que disfrutan estas ventajas y del que viven, y del que maman, mientras los ciudadanos de a pie, no tienen más remedio que pagar estos tributos con sudor y lágrimas. Y si a esto le añadimos, las personas que han logrado ese dinero no sólo por tener privilegios y contactos, sino que lo han obtenido a base comisiones por concesiones de obras públicas gracias a su  posición política es ya como para encenderse en ira. Porque estas concesiones, no solo no fueron el presupuesto más óptimo para el bien público, sino que fueron presupuestos inflados, por no decir infladísimos, para obtener estas maravillosas comisiones. Esto traducido al ciudadano es, que tiene que pagar más impuestos por una obra pública doble o triplemente más cara, para que el politicucho se enriquezca a su costa, para que el empresario privilegiado también se enriquezca y encima vayan a esconder el dinerito a Suiza y así tampoco contribuyan en los impuestos con ese dinero (no digo “su”, ¡porque no es suyo! para mi ese dinero nunca fue suyo pues lo ganaron ilegalmente e injustamente).

¡Estupendo! Muchas gracias a todos de parte de los ciudadanos y ciudadanas.

Por eso ahora, resulta que es más importante y priopritario pagar la deuda de los Estados tal y como se nos impone, que evitar que mueran de hambre a las personas o que siga aumentando el paro debido a las fuertes medidas de austeridad junto con la imposibilidad de devaluar la moneda que producen todo menos crecimiento, porque en la lista de importancia es más importante el dinero que las personas, o podríamos decir que son más importantes algunas personas, que todas las demás que son muchas más, aunque nos digan que no es así, aunque nos digan que hay que ahorrar para pagar, ¿como vas a ahorrar si no tienes ni ingresos?, ¿cópmo vas a pagar deudas si no tienes sueldo? ¿y si te llega algo de sueldo qué haras con el, pagar el pan para comer hoy o pagar la deuda?, pues si pagas la deuda no comes, y si no comes ¡te mueres! y en esas estamos, aunque quieran pintarlo de otras forma.

Se rescata a la banca, se la premia después de haber hecho barbaridades en su gestión, pero al pobre ciudadano se le deja despojado de todo, desnudo, desahuciado, en paro, sin dinero, casi sin dignidad.

Esta es la verdad, esto es lo que está pasando. Por eso vemos como son cuatro o cinco familias las dueñas de casi todas las multinacionales, por eso vemos como los Estados han elegido aliarse con los que tienen el dinero, los bancos y las multinacionales, a costa de abandonar al pueblo raso. Les defienden a ellos, son la prioridad, quedar bien con ellos antes que nada, aunque tu casa pase hambre tu queda bien con los de afuera, con la excusa de que “su prosperidad será traducida a la prosperidad de todos”, jaja, me río yo de la doctrina de Adam Smith, no quiero pensar que era malo, sino todo lo contrario, un optimista, un ingenuo, muy inteligente eso sí, pero que pensaba que los ricos no acumularían todo y se lo quedarían para ellos dejando a la vaca con lo mínimo para que les diera leche y punto. Mantienen a la vaca solo por la leche, y cuando ya no da leche la matan para comerse la carne, o mejor para vendérsela a algún hambriento ya que esa carne ya está dura y vieja. Lo demás no les importa.

Este tipo de gentuza gobierna el mundo.

Si las personas son egoístas, habrá que hacer leyes justas y bien pensadas que protejan a las personas, pero en el fondo creo que este sistema fomenta el egoísmo individualista y la competitividad, en lugar del colaboracionismo social y la empatía. Hay mucha gente que comparte lo bueno, simplemente en este sistema no tienen cabida.

Mi propuesta cambiemos el sistema, o reformémoslo, pero a través de algo nuevo y efectivo, de ideas innovadoras, no por ideologías añejas que solo nos llevan a mismo desastre y desigualdad pero por otras vías y con otras aparentes intenciones.

Hacen falta nuevos pensadores y pensadoras, el molde en el que están metidas nuestras sociedades no funciona porque solo vive bien un pequeño porcentaje de la población mundial y los demás viven mal o muy muy mal, una realidad palpable e innegable, y a mi que no me vengan con milongas que es así.

Necesitamos una nueva conciencia compartida porque si no, no se si sobreviviremos.

Paloma Arranz Chatlak

No hay comentarios:

Publicar un comentario